viernes 20 de noviembre de 2009
Cortalenguas
domingo 15 de noviembre de 2009
Nueva Tertulia Poética (en la Biblioteca de Aragón): segunda sesión de temporada

Os anuncio aquí la nueva sesión para la Tertulia Poética de la Biblioteca de Aragón, que coordinamos Emilio Quintanilla y yo.
Esta vez vamos a moderar un encuentro lo más plural que podamos, por lo que es precisa la colaboración de todos vosotros, con vuestros escritos, propuestas y opiniones de todo tipo y condición. Tras la intervención de nuestra poeta invitada será el turno de todos los presentes para hablar con la autora y participar, haciendo oír otras voces.
La invitada es la poeta Silvia Castro Méndez, que proveniente de Costa Rica ha venido a encarnarse y habitar entre nosotros. Ha sido profesora universitaria, investigadora, asesora política y consultora en temas de transferencia tecnológica, cultura política y comunicación social.
Posee diversas publicaciones académicas en el ámbito de la Filosofía y la Cultura Política. A éstas se suman tres libros de poesía: Las huestes del deseo. Premio de la Editorial de la Universidad de Costa Rica 1996, que publicó en 1998; Vértice del milagro. Premio de la Editorial de la Universidad de Costa Rica 1998, que publicó en el año 2000; y Ruvenal de mil amores: variaciones sobre un tema de Esopo, (cuento-poema para niños), publicado en el año 2005 por dos editoriales universitarias de Costa Rica: la EUNA y la EUNED.
Su última publicación ha sido en la sección de poesía de la Revista Hispamérica (Universidad de Maryland, 2008, número 109).
En 2010 se publicará en la editorial “Torremozas” su nuevo libro AGUA. Silvia se encuentra en un proceso de refundición de su propio lenguaje, y es muy interesante entrar en contacto con un autor cundo se halla mudando su piel. De todo ello nos hablará, y de las razones que llevan a una búsqueda expresiva personalísima.
Seguimos tendiendo puentes con Hispanoamérica: añadamos a todo esto que también Luis Dionis estará presente para hablarnos de una antología de poesía colombiana y española aparecida en estos días (Versos sin bandera), y donde figuran varios de sus hipercincelados poemas aliterativos, con sus hexámetros retumbantes y sus escenarios vislumbrados en delirio. Otros autores de Caesaraugusta figuran también en ese libro: Oscar Bribián, David Jasso, Fernando Sarría, y quizás me dejo algún otro.
TERTULIA POÉTICA EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN
Miércoles, 18 de noviembre, 19:30 horas, Sala polivalente de la Biblioteca de Aragón
S.C. Las huestes del deseo

domingo 8 de noviembre de 2009
Et exspecto resurrectionem
(…)
Y cuando alumbro las velas del santuario, entre la densa tiniebla asoman, como mejillas de rocas en el reflujo espumoso, los perfiles orantes de los esperados. La presentida presencia de aquéllos cuyas cuitas cobijarán estas erigidas bóvedas, y que mantendrán viva esta pequeña luminosidad de cárdeno color y palpitante como un corazón humano, latiendo al ritmo del parpadeo de remotas estrellas.
Como presentida coronación de amor humano, de historias íntimas y anónimas. Como el tercer o cuarto rostro, invisibles pero cercanos, que se ciernen sobre dos rostros: hombre y mujer clarificados, dos miradas sostenidas, cuyas justificadas sonoridades vibran al unísono.
En las palabras de los amantes llaman los muertos a los aún no nacidos, y con ellos volverán a este sol, a este recinto.
Prosigue su canto, y como hojas brotan los versos.
Somos nosotros su peregrinaje.
Pues las palabras y poemas sólo se ausentan, por larga que parezca la espera, aunque los rostros se desmenucen como la tierra en manos de una generación viva.
Entre dos miradas sostenidas se reemprende el viaje. Y para nosotros no tiene fin esta travesía. No veréis el Templo concluido, su destino cumplido, pero sólo esto podéis edificar. Pues tal y como no visteis germinar las torres (empinándose sobre las colinas, brotando del paisaje), tampoco visteis las primeras muchedumbres de verdes hojas en el aire tierno de la Creación reciente. Pero sólo estas ramas vivas y susurrantes podéis desplegar, abrazando el aire de las estaciones que vendrán; sólo esta savia podéis portar en vuestras venas, hasta la alta corona veraniega del más alto árbol del espíritu.
Y lo que es más que yo mismo, la procesión a la que debe unirse la solitaria alma indigente, no es la generación casualmente viva. Ese caudal donde verter la audaz renuncia está en el Tiempo, y es labor de hombres y nietos de hombres. De manos que están presentes aún sobre los sillares y los bronces, y de manos que todavía se han de abrir como ramas.
Manos que se estrechan, llegadas desde más allá del alba y el declinar del laborioso día humano.
El sentir como responsabilidad el breve día concedido a nuestros ojos y paisajes: esto es honor.
(…)
Puede presentirse en el aire la estación ida, como aquélla que se avecina. Y el tiempo pasado no es menos cierto que el siglo venidero. Desde la nueva frondosidad del árbol reverdecido nos contempla una asamblea de figuras graves y románicas. Et exspecto resurrectionem mortuorum, y la vida del siglo futuro. ¿Quiénes sois?, ¿retornados o recién llegados? Hojas nuevas y virgíneo verdor, pero idénticas a las que brotaron en el aire nuevo, cuando las piedras eran jóvenes y aún labraban los buenos bueyes que las trajeron aquí a lo alto desde el valle. Hojas como rostros acercados a nuestro anhelo, traídos como en alas de la música, antiguos y nuevos a la vez. Pues espero el retorno de estaciones industriosas, y la vida del siglo futuro.
(…)
Reunificación de Alemania (20 años después)
Ernst Jünger escribió en LA EMBOSCADURA, de 1951:
(ed. Tusquets, pp 158-159)
(Pensamiento en imágenes)Fiesta para presentar la colección de poesía Resurrección
No resucita sino que surge ex-novo una novísima colección de poesía, de la mano de Octavio Gómez Milián. Es una bella idea denominar a un nuevo y joven proyecto con este término de "Resurrección": crea la sensación de que lo nuevo es como un relevo que se aferra para proseguir la carrera, una herencia recuperada, algo que viene de lejos y que regresa para quedarse.El texto promocional, anunciando la fiesta de presentación de esta colección de "plaquettes" dice así:
"La colección de plaquettes Resurrección es proyecto poético de la editorial Comuniter. Coordinada por Octavio Gómez Milián y con el apoyo editorial de Manuel Baile. Resurrección se encaja dentro de la línea emprendida por Voces de Margot (en la vertiente de la narrativa). Tiradas cortas y limitadas, edición artesanal y muy cuidada (a cargo del artista Víctor Montalbán). Autores noveles y consagrados, aragoneses y del resto de España, músicos, editores, actrices… una línea ecléctica que abarca desde un libro de sonetos hasta textos que bien podrían ser letras de canciones.
El próximo viernes 13 de Noviembre la editorial Comuniter y Confesiones de Margot presentan la colección Resurrección en el Mar de Dios (C/Tenor Fleta, 8)
A partir de las 21h… Más información en http://coleccionresurreccion.blogspot.com/ "
lunes 2 de noviembre de 2009
Antología de poetas de la margen izquierda (Presentación)

Poesía en la margen Antología de poetas de la margen izquierda de la Asociación Literaria Rey Fernando de Aragón
Con la intervención de Pilar Alcober Lamana, Concejala de Cultura y Presidenta de la Junta Municipal Actur-Rey Fernando, Manuel Martínez Forega, Amparo Sanz, Ricardo Fernández, Manuel Vilas y José Vicente Zelaya, editor. Leerán poemas los autores antologados.
7 de noviembre a las 19 h.
Centro Cívico Estación del Norte
C/ Perdiguera, 7
Y éste es el índice del libro ,con la lista de los autores incluidos:
INDICE
POESIA EN LA ORBE DEL EBRO ................................ 8
INTRODUCCION........................................................... 12
POEMA DE MANUEL VILAS...................................... 14
LOS POETAS ................................................................. 20
Félix Alcántara Llarenas................................................. 22
Carmen Aliaga Sevilla..................................................... 32
Elena Callau Gonzalvo.................................................... 42
Rosa Carrillo González ................................................... 52
José Antonio Conde Lafuente .......................................... 62
Ricardo Fernández Moyano ............................................ 72
Ángel Gracia García ....................................................... 82
Mariano Ibeas Gutiérrez ................................................. 92
Isabel Izquierdo Hernández........................................... 100
Asunción Mínguez Montañés......................................... 108
Luisa Miñana Rodrigo................................................... 118
María Pilar Morte Martínez.......................................... 126
María Otal ..................................................................... 136
Dolores Romero Lombardo........................................... 146
Amparo Sanz Abenia...................................................... 156
José María Sanz Learte ................................................. 167
Fernando Sarría Abadía................................................ 177
Carmen Serna Montalvo................................................ 187
Ángel Sobreviela............................................................ 197
Amalia Soro Serra ......................................................... 207
David Ubico Soler ......................................................... 217
domingo 1 de noviembre de 2009
Día de difuntos
Dedo imperativo de la figura alada. Sus labios aún sellados retienen su orden: todos en pie.
Hay nombres sobre la losa. Hendiduras negras, casi borradas por la intemperie, arrastradas por la lluvia. Pero esos nombres, hoy sólo llorados por la lluvia, escribieron otros nombres en el libro del tiempo. Ramificaciones de caracteres y cifras.
Entre raíz y fruto, la vida se afana tras la ocupación que arrincone la consciencia.
La savia de espíritu y sentido prosigue su camino, inadvertida voluntad, como la intención de un poema que va fluyendo a través de las líneas. Peregrinaje en travesía astral.
La onda replegada sobre sí misma. La curvatura final, la llegada. Volverán a este recinto, a este aire.
Entre raíz y fruto, observancia y humildad de milagro cierto.
Se desmorona el siglo mientras la rama aguarda. Los últimos hijos, portadores indiferentes del apellido que ornó existencias idas y amores apagados, ruedan al azar por el mundo. Viven ya en otra ciudad. Entre la desolación de cifras y cifras digitales saltando mecánicamente junto al semáforo.
Esas cruces ya no escuchan pasos acercándose a ellas. Ya no entibia una mirada o un suspiro las letras heladas. Primero, el grito se alejó: la rabia desconsolada perforando la distancia como las espigas de piedra.
(Había brazos amables que empujaban de vuelta a la vida).
Luego el grito se hizo suspiro, un ahogo que no encuentra suficiente aire en la mañana vacía, en día no laborable. Las voces sustituyen al quejido seguidamente, frases cortas sólo a medias indiferentes:
“Aparta hacia un lado las flores para que no cubran el nombre”.
Más tarde, palabras que ya dan la espalda a la piedra aun cuando el visitante todavía finja una oración y un saludo; como una atención dirigida hacia una enseñanza que ya no tiene utilidad. Finalmente, los hijos de los últimos visitantes olvidan la vieja tumba y al ángel de piedra de imperativo gesto, erguido en su cabecera.
El vínculo del afecto no ata a los parientes dispersos. El pariente que allí reposa, nunca conocido, es como un cuento oído una sola vez, en la infancia; o la huella indiferente de anécdotas indescifrables. Terrones desmenuzados que un niño tomó por piedras. En sus manos sólo polvo.
Tal vez una cara vista en una o dos fotografías, que nada dice porque es la mueca de un instante aislado, sin ayer ni mañana; figurante sin frase de un día perdido entre el inconmensurable olvido que se extiende allí atrás.
No vieron el rostro cambiante, nuevos renglones de años escritos sobre la carne en cada nuevo encuentro. Ni el rostro que parece siempre igual, próximo, unido al entramado de nuestras vidas como el musgo a la piedra. En el mismo lienzo soleado.
Figurante sin frase de un día perdido.
Una mañana, el guarda del cementerio descubre el ala rota, agrupa los pedazos tras la escultura y sigue caminando por la avenida expectante. Parece que la brisa pudiera agitar y hacer temblar esas plumas talladas en los fragmentos, como las del pecho de la paloma muerta en la acera.
EPÍSTOLA DESDE CIMERIA, Canto XXVI.




